lunes, 8 de diciembre de 2008

Dan vergüenza...

Eso es lo que dan y transmiten los barras bravas al fútbol uruguayo que pasó hace ya un tiempo a ser sinónimo de violencia. La violencia no da tregua, ayer varios jóvenes, veinte para ser más precisos comenzaron a arrojar piedras a la sede, rompiendo al menos tres vidrios. Los violentos en fútbol se han convertido en la tapa de varios diarios, portada de blogs y tema de conversación en el café o en el boliche de turno.
La policía había hecho más rigurosas las medidas en el plan de seguridad. que fue ideado por la AUF y el Ministerio del Interior, pero la violencia no cesa. Para agravar más la situación, fue agredido un menor, perteneciente a las selección sub 16. La policía arribó al local ubicado 8 de Octubre y pudo detener solo a uno perteneciente a la veintena de responsables. La rápida llegada de los efectivos policiales se debió a que en la sede hay un guardia las 24 horas y fue este quién alerto a la policía sobre los vándalos.

El edificio y sus ventanas no sufrieron mayores daños ya que algunas de ellas se encuentran blindadas. “Ese creo que estaba con un collar con los colores de Peñarol. Los demás tenían las camisetas”, dijo al portal Observa un empleado de Nacional. Al agresor detenido le tomará declaraciones el juez Juan Fernández Lecchini. No es la primera vez que suceden hechos de estas características en el fútbol uruguayo, y tampoco a la sede de Nacional. Fue en el mes de Abril de este año cuando unas 80 personas efectuaron un hecho similar contra las sede de los tricolores. Lo que parece extraño es que aquella vez, y al igual que esta, el hecho se dio una semana antes del partido clásico correspondiente. Que raro ¿no?